Maldita Casandra

Otro blog para estudiantes y estudiosos de la Cultura Clásica. ¿Podremos acabar con la maldición de Casandra?

Carta a la cordinadora de las pruebas de PAU en Valencia. Martes, 19 junio, 2012

Filed under: Uncategorized — Carmen @ 10:16 am
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Estimada colega:
Supongo que ya seremos muchos los que nos hemos puesto en contacto para manifestar nuestra indignación por el examen de Latín de Junio en las pruebas de PAU. No consigo entender por qué los ataques contra el Latín vienen incluso de aquellos que más deberían defenderlo. En esta locura de recortes en las que nos vemos sumidos, el Latín y el Griego salen especialmente perjudicados. El número mínimo de 12 alumnos por aula, sobre todo para aquellos que trabajamos en institutos pequeños, nos aboca a la desaparición. No creo que puedan sobrevivir los grupos de Griego I y II pero el Latín también lo tiene muy difícil y más si desde la propia Universidad que prepara los exámenes se ataca la asignatura pidiendo unos niveles que no son los exigibles. Hoy por hoy tengo 20 alumnos en 1ª de Bachiller, muchos dudando entre el Latin y la Economía. Me temo que tras este examen, no llegaré a los 12 necesarios para mantener el grupo. Por otra parte, no hay que olvidar desde la Universidad que el aumento de alumnos en Filología Clásicay mantenimiento del Latín en los casos que no es obligatorio en el currículo se debe en gran parte al esfuerzo de muchos compañeros de Enseñanzas Medias, que -sin los medios que tenéis en la Facultad- siguen estudiando y formándose, intentando mejorar tanto sus conocimientos como la práctica docente y en la mayoría de los casos, costeándoselo de su propio bolsillo. Ya no representamos en la sociedad más que un pequeño reducto anacrónico que intentan destruir por todos los medios en aras a la productividad. Pero siempre pensé que los profesores universitarios eran conscientes de la situación y no esperaba tener que defenderme de mis propios colegas. Se ha cometido un grave error, y ese error no lo pagará directamente aquel inconsciente -quiero pensar que fue la ignorancia o la molicie la que le hizo elegir ese texto y no otros motivos más sibilinos- que preparó el examen, sino todos aquellos que trabajamos en los Institutos públicos. Aunque, si se mantiene esta tónica, también lo acabaréis pagando aquellos que impartís clases en la Universidad: si disminuyen los alumnos, también vuestros trabajos peligran, no os engañéis.
No se me ocurre la manera en la que se pudieran minimizar los daños de este desafortunado incidente, pero al menos me gustaría conocer al responsable de tal dislate, y que se tomen medidas para que esto no vuelva a ocurrir.
Desde mis más profunda indignación,

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